23/01/2026
“Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.”
Juan 12:3 (RVR1960)
Que nuestra vida, hasta nuestro último respiro, sea un aroma grato a los pies de Jesús.