30/06/2026
Abres un paquete, ves un material nuevo y… ¡boom!
Tu cabeza empieza a imaginar piezas, texturas y posibilidades.
Eso me pasó con estos hilos.
Han llegado desde Kioto y pertenecen a la tradición textil de Nishijin, donde desde hace siglos se elaboran algunos de los tejidos más especiales para kimonos y obis.
Los elegí para Taxonomía del aliento, mi nueva serie de plumas de cerámica intervenidas con bordado textil.
Buscaba exactamente esto: un hilo que aportara pequeños destellos de luz entre el blanco. No un dorado protagonista, sino una luz sutil, casi escondida, que aparezca solo cuando la pieza y la luz se encuentren.
Me emociona pensar que estos hilos, cargados de historia y de oficio, terminarán formando parte de unas plumas que hablan de memoria, refugio y transformación.
Porque una obra empieza mucho antes de la primera puntada.
Empieza cuando encuentras el material que hace que tu imaginación se dispare.
Y yo ya estoy deseando empezar. 🤍
¿Hay algún objeto o material que haya despertado alguna vez tus ganas de crear?