14/08/2026
La dirección no espera lo mismo de RRHH en todas las etapas. Y cuando esa expectativa no se cumple, el área queda mal posicionada, aunque esté haciendo bien su trabajo.
En empresas chicas, si el CEO tiene que meterse a resolver un tema de nómina o de ausencias, algo no está funcionando. Ahí la confianza se construye con orden y autonomía.
En el tramo medio, la dirección espera líderes que tomen decisiones sin escalarle todo. Si cada tema de personas termina en su escritorio, para el CEO eso es una señal de que el área no está madura.
En las empresas grandes, RRHH ya no se mide por lo operativo. Se lo evalúa por su aporte a la estrategia: ¿ayuda a crecer, a retener talento clave, a tomar mejores decisiones de negocio?
Contanos en los comentarios: ¿sentís que tu RRHH está respondiendo a lo que la dirección espera hoy, o todavía a lo que esperaba en la etapa anterior?