LÍNEA EDITORIAL
El acceso a la información, la comprensión de esa información y el proceso de retroalimentación constante son ejes fundamentales en nuestra sociedad. A su vez la ausencia de información, trae consecuentemente complicaciones sociales, es ahí donde "Atahualpa" juega un rol clave. En este marco, no sólo es importante informar lo que ocurre, sino que es una obligación aportar al abord
aje de las diversas problemáticas sociales, económicas y políticas desde todas las acciones que se desarrollan. No facilitar este nexo impide que estos aportes se realicen, y los instrumentos óptimos para fortificar este puente son los medios de comunicación, entre ellos, Atahualpa. De este modo Atahualpa confirma su pretensión de fortalecer sus producciones y erigirse socialmente como espacio multimedial público. Conforma su agenda periodística a partir del seguimiento de grandes temáticas:
Cultura
Política Local, Nacional e Internacional
Economía
Producción Agropecuaria
Tecnología y Divulgación Científica
INTENCIONALIDAD
Definimos la intencionalidad editorial como antihegemónica, en un sentido de pertenencia explícita al bloque social y cultural que intenta deconstruir el poder que emana de las políticas neoliberales en nuestra región. Esta definición está directamente vinculada al carácter alternativo de nuestro medio. Reconocemos nuestra alternatividad en la decisión de insertar nuestra producción periodística al servicio de transformaciones sociales. Así, pondremos particular acento en el desarrollo de los procesos sociales, económicos, políticos, y culturales que apunten a la lucha contra la desigualdad, el respeto a los derechos humanos, a la defensa de los trabajadores y los desposeídos, y a la construcción de una identidad latinoamericana. En el tratamiento de los asuntos informativos, se resaltará aquellos aspectos que fortalezcan los objetivos editoriales, reconociendo el concepto de parcialidad intrínseco en el acto comunicacional, más allá de su ocultamiento sistemático por parte del discurso de los medios inscriptos en el bloque de poder hegemónico. El reconocimiento de la propia parcialidad responde a un acto de honestidad intelectual, valor infrecuente en el periodismo aunque esencial para el cumplimiento de los estándares de calidad profesional. TRATAMIENTO DE LA INFORMACIÓN
Superada la concepción de la objetividad es fundamental explicitar la línea de trabajo en materia informativa. No hay tratamiento de la información sin remisión a fuentes comprobables y contrastables, ese es el primer esfuerzo que hace el periodismo en su rol profesional, además de aportar un contexto donde los hechos relatados tengan un sentido. Se advierte que no hay información sin sujeto y por tanto, desprovista de valor. Ahora bien, para nuestra redacción, la INFORMACIÓN es aquello que más allá de su relación con los criterios o valores mencionados, aparece como una materia prima que es vehículo de conocimiento sobre la actualidad, y por tanto, es la sociedad quien la demanda. Hay una necesidad y un derecho a saber por el cual todo medio periodístico es instrumento del derecho de la sociedad a recibir información veraz. La información es veraz cuando lo relatado coincide sustancialmente con lo que efectivamente sucedió. No es condición de veracidad que exista una correspondencia total entre lo relatado y lo sucedido, -no se trata de ser exactos- sí lo es que las afirmaciones fácticas sean ciertas y que no se omitan datos relevantes. Tan importante es la veracidad como la trascendencia del acontecimiento o el carácter de interés público del hecho noticioso. Se entiende que el factor novedad o proximidad con los hechos, es un criterio válido de noticia aunque no es un elemento imprescindible. VERACIDAD Y CREDIBILIDAD
La veracidad tiene su impacto en la credibilidad y/o confiabilidad de nuestro servicio informativo, por lo tanto no sólo es una obligación ética traducida en la remisión a fuentes de información, también es una apuesta de constitución en fuente informativa o de conocimiento útil y confiable para la sociedad. El tipo de confiabilidad al que se apuesta es uno en el que se admite la honestidad intelectual del ángulo o punto de vista necesariamente valorativo o parcial. Ahora bien, no obstante existir y manifestarse tal enfoque, la confiabilidad descansa exclusivamente en que los hechos que afirmamos son ciertos. CONTEXTUALIZACIÓN
Cada noticia que publicamos no solo debe reflejar la ocurrencia de determinado hecho que se ajuste a nuestros criterios de noticiabilidad. Es decir, debe hacer referencia a aquellos aspectos que lo motivaron, a sus causas estructurales o a los antecedentes de una determinada problemática. Asimismo, debe evaluar las consecuencias que ese hecho puede suscitar. La contextualización o historización de la noticia es nuestra herramienta para enfrentar a la forma Mercancía, predominante en los medios del bloque hegemónico, cuyos instrumentos son la atomización de la realidad social y la parcelización de realidades integradoras. ESTILO
Una vez establecido qué noticias y qué información incluiremos en nuestro servicio y prestando cuidado a nuestra intencionalidad editorial, el redactor está obligado al cuidado del estilo y el editor a su control y corrección, como así también a la supervisión responsable. El cuidado del estilo incluye respecto de las normas gramaticales establecidas para la escritura en español, coherencia semántica y solvencia de lenguaje, atendiendo a las particularidades que hacen a nuestro medio de comunicación, y a los espacios optimizados.