22/04/2024
La experiencia con mi Biblia
Desde los 21 me acompaña, fiel, verdadera.
Ella nunca pasa y paciente espera,
que abra sus páginas, que de su fuente beba,
sabiduría sin fin, que del trono llega.
Ella me muestra la mente de Dios y en mis manos deja,
su voluntad manifiesta, su ley que libera.
Gracias a ella he crecido, de niño a sacerdote, de paria a rey;
y hace que no muera.
La palabra de Dios, mi Biblia entera,
se graba en mi alma, con fuego que quema,
mi humanidad y miseria,
las huellas del tiempo en mi vida añeja.
Ella me conduce, aunque no lo vea,
hacia el nuevo hogar que mi Cristo espera;
es pasaporte al cielo, mi ciudadanía eterna.
Moldea el carácter, a mi ser prospera;
que nunca deje de meditar en ella,
las verdades que el mundo, sin saberlo, anhela.
Ella fue consuelo en los momentos de angustia
y recordando al Maestro, mis lágrimas secan.
Es espejo que refleja mi rostro en la faz de Cristo,
Muestra las falencias,
me libra del pecado y de la mala senda.
Ella me permite seguir en la brecha,
por la sangre que imprime
su misericordia buena.
No solo es un libro, es la ley de Dios y la carta eterna,
Para el hijo amado, a quien mi Padre espera.
Ricardo Vidal Rivero
(11-09-08)