07/05/2026
𝐄𝐒𝐓𝐄 𝐄𝐕𝐄𝐍𝐓𝐎 𝐄𝐒𝐓𝐑𝐀𝐓𝐄́𝐆𝐈𝐂𝐎 𝐄𝐒𝐓𝐀́ 𝟏𝟎𝟎% 𝐅𝐈𝐍𝐀𝐍𝐂𝐈𝐀𝐃𝐎 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐀 𝐈𝐍𝐈𝐂𝐈𝐀𝐓𝐈𝐕𝐀 𝐏𝐑𝐈𝐕𝐀𝐃𝐀 𝐘 𝐑𝐄𝐏𝐑𝐄𝐒𝐄𝐍𝐓𝐀 𝐄𝐋 𝐈𝐍𝐈𝐂𝐈𝐎 𝐃𝐄 𝐔𝐍𝐀 𝐇𝐎𝐉𝐀 𝐃𝐄 𝐑𝐔𝐓𝐀 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐄𝐋 𝐃𝐄𝐒𝐀𝐑𝐑𝐎𝐋𝐋𝐎 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐈𝐍𝐃𝐔𝐒𝐓𝐑𝐈𝐀 𝐃𝐄𝐋 𝐓𝐔𝐑𝐈𝐒𝐌𝐎
𝐷𝑒𝑗𝑎𝑟 𝑑𝑒 𝑠𝑜𝑛̃𝑎𝑟 𝑒𝑠 𝑖𝑚𝑝𝑜𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒 𝑦 𝑓𝑖𝑗𝑎𝑟𝑠𝑒 𝑚𝑒𝑡𝑎𝑠 𝑖𝑚𝑝𝑜𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒𝑠 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑛𝑖 𝑢𝑛𝑎 𝑖𝑙𝑢𝑠𝑖𝑜́𝑛 𝑛𝑖 𝑢𝑛 𝑟𝑜𝑚𝑎𝑛𝑡𝑖𝑐𝑖𝑠𝑚𝑜: 𝑒𝑠 𝑢𝑛𝑎 𝑎𝑐𝑡𝑖𝑡𝑢𝑑 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜 𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑙𝑖́𝑚𝑖𝑡𝑒𝑠. 𝐵𝑎𝑗𝑜 𝑒𝑠𝑎 𝑚𝑖𝑟𝑎𝑑𝑎, 𝐵𝑜𝑙𝑖𝑣𝑖𝑎 𝑑𝑎 𝑢𝑛 𝑠𝑎𝑙𝑡𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎𝑡𝑒́𝑔𝑖𝑐𝑜 𝑒𝑛 𝑠𝑢 𝑝𝑟𝑜𝑦𝑒𝑐𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑛𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑎𝑙 𝑐𝑜𝑛 𝑒𝑙 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝐹𝑒𝑠𝑡𝑖𝑣𝑎𝑙 𝐼𝑛𝑡𝑒𝑟𝑛𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝐶𝑖𝑛𝑒 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑆𝑎𝑙𝑎𝑟 𝑑𝑒 𝑈𝑦𝑢𝑛𝑖, 𝑢𝑛𝑎 𝑖𝑛𝑖𝑐𝑖𝑎𝑡𝑖𝑣𝑎 𝑎𝑟𝑡𝑖𝑐𝑢𝑙𝑎𝑑𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑈𝑛𝑎 𝐺𝑟𝑎𝑛 𝑁𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 (𝑈𝐺𝑁), 𝑒𝑛 𝑎𝑙𝑖𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝐻𝑖𝑑𝑎𝑙𝑔𝑜 𝐶𝑜𝑟𝑝𝑜𝑟𝑎𝑡𝑖𝑜𝑛 𝑦 𝑒𝑙 𝑐𝑖𝑛𝑒𝑎𝑠𝑡𝑎 𝑏𝑜𝑙𝑖𝑣𝑖𝑎𝑛𝑜 𝑅𝑜𝑑𝑟𝑖𝑔𝑜 𝐵𝑒𝑙𝑙𝑜𝑡𝑡, 𝑐𝑜𝑛 𝑒𝑙 𝑟𝑒𝑠𝑝𝑎𝑙𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑀𝑖𝑛𝑖𝑠𝑡𝑒𝑟𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑇𝑢𝑟𝑖𝑠𝑚𝑜 𝑆𝑜𝑠𝑡𝑒𝑛𝑖𝑏𝑙𝑒, 𝐶𝑢𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎𝑠, 𝐹𝑜𝑙𝑘𝑙𝑜𝑟𝑒 𝑦 𝐺𝑎𝑠𝑡𝑟𝑜𝑛𝑜𝑚𝑖́𝑎.
El festival, organizado a través de la plataforma Salar Film Festival (SALARFF), se llevará a cabo los días 28, 29, 30 y 31 de mayo en el Salar de Uyuni, consolidándose como un punto de encuentro entre cine, turismo, cultura e industria creativa con proyección global. Esta iniciativa forma parte de una visión de largo plazo: posicionar a Bolivia como un destino internacional de alto valor, utilizando el cine como vehículo para amplificar su narrativa, visibilidad y potencial económico.
“Desde Una Gran Nación venimos trabajando en construir una narrativa país que conecte con el orgullo, la identidad y el potencial de Bolivia. Hoy, el cine se convierte en una herramienta clave para proyectar nuestros destinos hacia nuevas audiencias globales y abrir oportunidades reales de inversión y desarrollo”, señalan Martín Vargas Achá y Alejandro Berrendero, directores de UGN.
“Este es uno de los pilares que comenzamos a consolidar a partir de este año: impulsar el turismo desde plataformas culturales que permitan mostrar a Bolivia desde una mirada más potente, aspiracional y conectada con el mundo”, agregan los directores.
Por su parte, Hidalgo Corporation cumple un rol fundamental dentro de la alianza, liderando toda la operación logística en el Salar de Uyuni a través de sus marcas Hidalgo Tours y Hotel Palacio de Sal. Su experiencia en el desarrollo de eventos de gran escala y su presencia en el territorio —incluyendo la gestión de uno de los hoteles de sal más emblemáticos de la región— garantizan la ejecución de una experiencia de alto nivel en un entorno único.
En el ámbito creativo, el reconocido cineasta boliviano Rodrigo Bellott lidera la dirección artística del festival, aportando su visión para construir un espacio cinematográfico que promueva la diversidad de miradas, el intercambio y la creación colaborativa.
El Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía acompaña esta iniciativa con su importante cooperación institucional, como aliado estratégico para la promoción internacional de Bolivia, su cultura y su enorme riqueza en biodiversidad e industria culinaria. “El cine es una herramienta poderosa para construir identidad y generar conversación. Este festival busca abrir un espacio donde lo importante sea compartir, crear y reflexionar desde múltiples perspectivas”, destaca Bellott.
Durante los cuatro días que durará el festival, se desarrollará una serie de actividades lideradas por marcas prestigiosas como Corona, Yanbal, Banco Mercantil Santa Cruz y Unifranz. Asimismo, gracias al apoyo de los auspiciadores del primer festival —Suzuki, Dove, Bagó, Casa Real, Unitel, BOA y Cíclope Studio— se desarrollarán ambientaciones y activaciones de todo tipo bajo la producción y el respaldo de la agencia de publicidad y experiencia Four Group, para que los asistentes e invitados disfruten de tres noches y cuatro días de cultura, arte y entretenimiento.
El festival también cuenta con el valioso apoyo de Asocine, AscineSCZ, Cinemateca Boliviana, Bolivia Lab y Fenavid. Más allá de un evento, SALARFF se proyecta como una plataforma de largo plazo orientada a descentralizar la industria audiovisual, activar economías creativas y posicionar a Bolivia como un destino relevante dentro del mapa cultural y turístico global.
“SALARFF propone una agenda de reflexión, de aceptación de múltiples miradas, de comprensión de la diversidad de géneros narrativos, formas, formatos, expresiones y voces. Es una muestra de cine interesada en construir un espacio de encuentro horizontal que sea la base de una fuerte voz autoral; de una perspectiva personal que busca abrir zonas de conversación y de trabajo con cineastas locales e internacionales, en un círculo de intercambio con más preguntas que respuestas, con la gestación de ideas abiertas y propuestas antes que conclusiones cerradas o sesgadas”, sostiene el cineasta Bellott.
El cine —sostiene Bellott— es la combinación perfecta de las seis artes y, además, un espejo que refuerza nuestra existencia, que nos permite cambiar, crecer, ser y existir en relación con el otro. “Un país sin cine es un país sin reflejo. Y este reflejo es también un punto de partida para definir una identidad latinoamericana, nacional e internacional”, subraya el reconocido cineasta.
Este encuentro, que se desarrollará íntegramente en el Salar de Uyuni —no solo como escenario, sino como territorio vivo— busca abrir un nuevo punto de encuentro desde este lugar único, ampliando el mapa y descentralizando la experiencia. El festival propone también un vínculo más directo y respetuoso con las comunidades que habitan y rodean el Salar, integrando sus tiempos, saberes y formas de habitar el mundo como parte esencial del encuentro.
Esta primera edición nace con recursos limitados provenientes del invaluable apoyo del sector privado, pero también con la firme decisión de ensayar otras maneras de hacer y mirar el cine desde el mayor espejo natural del mundo. “Es un festival porque es una celebración del cine que agrupa todos sus componentes: la música, la imagen, el color, el talento interpretativo, el vestuario, el arte, la naturaleza, la comida, la cultura y el turismo. Y se celebra compartiendo experiencias, intercambiando conocimiento e información, colaborando, trabajando en equipo, conectando puntos, potenciando lo que existe y visibilizando lo desconocido, uniendo industrias, creando comunidad y futuros económicos”, concluye Bellott.
Bolivia, Una Gran Nación