14/02/2025
La sífilis es una infección causada por bacterias. La mayoría de las veces, se transmite por contacto sexual. La enfermedad comienza a hacerse presente con una llaga en los genitales, el recto o la boca, que no suele generar dolor. La sífilis se transmite de persona a persona a través del contacto directo con estas llagas. También se puede transmitir a un bebé durante el embarazo o el parto, y en ocasiones también por la lactancia.
Luego de la infección, la bacteria de la sífilis puede permanecer en el cuerpo durante muchos años sin presentar síntomas. Sin embargo, puede reactivarse. Sin un tratamiento, la sífilis puede generar daños en el corazón, el cerebro y otros órganos. Puede volverse mortal.
La sífilis temprana se puede curar, algunas veces con una sola inyección de un antibiótico llamado penicilina. Por eso, es fundamental hacerse controles de salud tan pronto como se detecte cualquier síntoma de esta enfermedad. Todas las personas embarazadas deben hacerse pruebas de detección de sífilis en el primer control prenatal.
La sífilis se desarrolla en etapas. Los síntomas pueden variar en cada una de ellas, aunque también es posible que las etapas se superpongan y los síntomas no siempre aparezcan en el mismo orden. Se puede estar infectado de la bacteria de la sífilis sin notar ningún síntoma durante años.
Sífilis primaria
El primer síntoma de la sífilis es una pequeña llaga, llamada chancro. Por lo general, no es dolorosa. Aparece en el lugar por donde la bacteria entró al cuerpo. La mayoría de las personas con sífilis desarrollan solamente un chancro. Sin embargo, algunas personas tienen más de uno.
Por lo general, el chancro se forma, aproximadamente, a las tres semanas de haber estado en contacto con la bacteria de la sífilis. Muchas personas que tienen sífilis no lo notan. Esto se debe a que muchas veces es indoloro. También puede estar escondido en la va**na o en el recto. El chancro sanará por sí solo en un plazo de 3 a 6 semanas.