03/05/2024
Salmos 32
1 Inmensamente feliz es aquel
A quien es perdonada su transgresión
Y cubierto su pecado.
2 Inmensamente feliz es el hombre
A quien El Señor Dios no atribuye iniquidad,
Y en el espíritu del cual no hay engaño.
5 Mi pecado confesé y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones al Señor,
Y Tú perdonaste la culpa de mi pecado.
Dicen que todo ser humano se halla en la búsqueda de su "felicidad"
La verdadera felicidad radica en saber que estamos a cuentas con Dios. Todo lo demás podrá resolverse a partir del hecho de que Dios, tu Creador, te ve justo delante de sus ojos. Todo lo demás tendrá solución, y se verá menos crítico, si lo que es primordial, es decir la situación de nuestra alma se halla solventada. Porque el que puede librar nuestra alma de la muerte, tiene todo bajo control.