08/09/2015
Dos circunstancias de ámbito legal están causando un gran revuelo entre los clubes y entidades deportivas sin ánimo de lucro pues les colocan en una situación precaria o, incluso, pueden abocarles a la desaparición.
Por un lado tenemos el estudio elaborado por el Consejo Superior de Deportes junto con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y la Tesorería General de la Seguridad Social, en aplicación de la Ley 14/2013, de 27 de septiembre de apoyo a los emprendedores y su internacionalización. Dicho estudio tenía como objeto emitir un dictamen sobre la naturaleza jurídica de la relación y, en su caso, del encuadramiento en el Sistema de la Seguridad Social, de la actividad desarrollada para los clubes y entidades deportivas sin ánimo de lucro. El estudio concluye que, salvo contadas excepciones, la relación que une a estos clubes y entidades deportivas con su personal (jugadores, entrenadores, monitores, etc…) es de carácter laboral y se debe regularizar, cuando proceda, por medio de un contrato –laboral- a tiempo parcial. Ello supone para los clubes y asociaciones deportivas la necesidad de tener que contar con una organización, interna o externa, que les gestione y tramite, entre otras cuestiones, la documentación necesaria para dar de alta centros de trabajo, preparación y presentación de contratos laborales –altas, bajas, modificaciones-, pagos de nóminas y seguros sociales, etc.
Por otra parte, la nueva reforma fiscal que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2015 motivada por, entre otras disposiciones normativas, la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto de Sociedades, y el Real Decreto-Ley 1/2015, de 27 de febrero, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social, también ha supuesto para todo tipo de entidades sociales, culturales, asociaciones cívicas, clubes deportivos, etc. –clubes de fútbol, baloncesto, balonmano, asociaciones gastronómicas, de vecinos, de jubilados, fallas, etc.- la obligación, entre otras, de tener que llevar la contabilidad al día y de asumir tareas administrativas y burocráticas. Eso supone para unas entidades que, en su mayoría, están dirigidas por personas voluntarias, tener que contar con ciertos medios, internos o externos, que lleven a cabo dicha gestión administrativa y, en consecuencia, les va a suponer un incrementos en sus costes.
Es por ello que DSIC y ESTUDIO JURIDICO CARLOS PASCUAL han decidido emprender un proyecto común bajo la denominación “DEstudio Sport” para ofrecer una solución completa y ajustada a las circunstancias económicas de estas entidades y facilitar así su funcionamiento, evitándoles tener que realizar dichas labores de gestión y permitiendo que se concentren en los objetivos propios de cada colectivo. Este proyecto lo conforman profesionales de origen multidisciplinar y con vasta experiencia en el asesoramiento legal y en la dirección de asociaciones civiles y religiosas, clubes deportivos –profesionales y amateurs-, gremios y fundaciones.