30/01/2014
TELEFONICA Y SU LAMENTABLE OBRA SOCIAL.
Hoy os explicaremos cómo continúa nuestro esfuerzo por abrirnos paso entre los grandes y que nos escuchen. Lamentablemente, hoy no ha sido un buen día para nosotros. Gracias a una gran mujer hemos tenido la grandísima suerte que al menos nos pudiéramos reunir con un máximo responsable, el consejero ejecutivo de Telefónica en Catalunya el señor Ramón Salabert y que fuera tan amable de atendernos hoy en una reunión.
Nuestra idea era poder llegar a reunir una gran empresa de Telecomunicaciones la cual les pudiéramos ofrecer nuestros servicios de formación junto con la fundación La Caixa y también con la Generalitat de Catalunya para crear entre todos un proyecto de obra social en Catalunya destinado a nuestros mayores.
Lamentablemente, y a pesar que Telefónica reconoce que en su fundación no tienen proyectos remarcables para los mayores, no les interesa invertir en ellos una parte de sus 19,5 millones de euros destinados fundamentalmente a la educación de niños y jóvenes. En sí, lo único que quieren son mejorar sus ventas y fidelizar a sus clientes, razonable siendo una empresa que como cualquier otra quiere obtener beneficios pero ¿qué pasa con la fundación y sus grandes obras sociales? Bueno, teniendo en cuenta que todo ese dinero va a parar a niños de países latinoamericanos con una obra social muy bonita y que en España sus obras van destinadas al impulso de emprendedores o a patrocinar regatas y equipos de futbol sala nos preguntamos dónde está el beneficio en ventas. Pues está muy claro, quieren mejorar su imagen pero sólo allá donde les conviene. Atentos a su explicación: "Nos hemos abierto camino en América Latina -(para los que no lo sepáis son su principal fuente de ingresos)- pero no queremos que nos vean como unos "colonizadores" que les van invadiendo poco a poco -(siempre hablando sobre las comunicaciones, claro)- así que nuestros esfuerzos en obra social se marcan allí, para que nos vean que no somos malos."
Es decir, que más que una preciosa obra social, que la hacen, es evidente que tiene un fondo bastante interesado y lo reconocen. ¿porqué entonces no tener un interés similar en España y, especialmente en Catalunya, donde se podría favorecer a nuestros mayores con nuestros cursos de "alfabetización tecnólógica"? Pues simple y llanamente porque aquí la imagen ya la tienen y, aunque reconocen que existe la necesidad de estos cursos y lo ven una buena idea no verían beneficio en sus ventas porque dicen que pocos pensionistas pueden permitirse el hecho de pagar un internet en casa, por ejemplo, ya que sus precios no son de los más económicos.
¿Qué tal, cómo os quedáis? Pues nada, Telfutur se va decepcionado con sus bártulos a llamar a otras puertas eso sí, no sin que antes le inviten a pasar para que vea una magnífica sala de reuniones adjunta a la que estábamos, totalmente acristalada en el piso 23 de la torre Diagonal 00 de Telefónica para que contemplara las maravillosas vistas, de un lado todo el sky line de la ciudad y por el otro lado el precioso mar de Barcelona con una mesa de reunión ovalada y enorme en la que al menos cabrían 20 personas. Ostentosa la sala dedicada para sus grandes ejecutivos y que les proporciona la gran imagen que ellos quieren, como no, siempre para sus propios intereses. Mientras contemplo cómo este señor tan amable me enseña con orgullo la sala, no puedo evitar que unas lágrimas de decepción corran por mis mejillas pensando que una parte de las facturas que pagan bastantes de esos pensionistas que, desde mi punto de vista están menospreciando, han ido a parar a tan majestuosa sala.
Hasta siempre Telefónica, y no nos cuentes historias en tu web de la fundación que unos de tus principios de actuación es identificar las necesidades reales y diseñar programas para adaptarlos a estas necesidades porque el trasfondo real es seguir ganando otros dos mil millones de euros como los del primer semestre del 2013 a parte de reducir en diez mil millones de euros tu deuda. A quien se le ocurre pensar en que ibas a destinar una nimiedad de tus ingresos en mejorar la calidad tecnológica de nuestros mayores y colaborar con Telfutur.