03/03/2026
El estilo victoriano se desarrolló durante el reinado de Victoria del Reino Unido (1837–1901), una etapa marcada por la industrialización, la expansión del Imperio Británico y una fuerte moral social. Estéticamente fue un período de contrastes: opulencia ornamental y, al mismo tiempo, rigidez formal.
En la moda femenina, los vestidos eran complejos y estructurados. A mediados del siglo XIX predominaban las faldas amplias sostenidas por crinolinas, que creaban una silueta en forma de campana. Más adelante, hacia la década de 1870, la forma evolucionó hacia el polisón, que concentraba el volumen en la parte trasera. Los cuerpos eran ajustados mediante corsé, con mangas largas y cuellos altos, reflejando los códigos de modestia de la época. Encajes, bordados y tejidos como la seda o el terciopelo reforzaban la sensación de lujo y estatus.