09/08/2026
Mírate las manos un segundo, anda... Míratelas bien, tío.
Esas manos son las que se han tirado horas y horas currando con el dolor de espalda, los quemazos del soldador, la vista destrozada pegada al microscopio... y la presión de mi**da de un cliente que no tiene ni p**a idea de lo pesado que es este trabajo.
¿A que dan ganas de mandarlo todo a la mi**da? De guardar las pinzas, apagar la fuente de alimentación y decir: «se acabó, hasta aquí he llegado». Y la verdad... nadie te juzgaría. Nadie sabe lo duro que es estar a este lado del mostrador aguantando pataletas ajenas, jugándote tu propio dinero cuando un recambio sale defectuoso y tragándote la rabia o la tristeza solo para dar la cara.
Pero déjame recordarte algo que se te ha olvidado entre tanto lío y tanto polvo: tú no solo arreglas teléfonos, tío. Tú devuelves pedacitos de vida.
Ese día que resucitaste esa placa base que todos daban por mu**ta... no entregaste un pedazo de plástico y hierro. Devolviste las últimas notas de voz de una madre que ya no está. Devolviste las fotos del primer año de un crío. Devolviste la herramienta con la que un padre de familia lleva el pan a la mesa.
Tú eres el p**o amo que curra en silencio. Al que nadie le dice «gracias, tío» cuando todo sale bien, pero al primero que le echan la culpa cuando la cosa se tuerce. Y aun así, con el alma reventada, cada p**a mañana te levantas, subes la persiana del local y te la vuelves a jugar.
Ya sé que estás hasta los cojones. Sé que a veces sientes que el dinero no rinde y que el cuerpo ya no te da para más. Pero no me te rindas hoy. Mírate al espejo y siéntete orgulloso de cada quemadura en tus dedos, porque cada marca es la prueba de que eres un guerrero que no se dobla ante nada.
El cristal del teléfono se podrá romper mil veces, pero tu espíritu no se quiebra, cojones. Sigue en la lucha. Levanta la cabeza, coge las herramientas y demuestra de qué pasta estás hecho. Tu trabajo vale un cojón, tu tiempo vale, y sobre todo, tú vales cada p**o segundo de esta paliza.
Aquí nadie se echa para atrás.