23/01/2021
Todas las redes llegan a Roma. O deberían.
En los tiempos que corren tenemos demasiado claro que es necesario estar totalmente conectados. Tener nuestro negocio en todas las redes y saber manejarse con la forma de funcionamiento de cada una de ellas. Pero de poco sirve si no sabemos mantener la esencia de nuestra empresa y que nuestra imagen sea coherente en todas. No merece la pena tener activos todos nuestros perfiles si no dan una impresión correcta de quiénes somos y lo que hacemos.
La última parada de todas nuestras formas de comunicación (offline y online) es nuestro negocio. Y el objetivo final es que la gente llegue hasta nosotros. Por eso todas nuestras redes deben ser coherentes desde el punto de vista estético pero también conceptual. Las redes sociales son como los brazos de un enorme pulpo digital. Todos deben salir del mismo cuerpo.