20/08/2024
LA LECHE DEL CAFÉ
Este gráfico tuvo mucha difusión en redes. Parece que su principal intención era señalar el peso de los impuestos en el precio final de la . Es muy impactante (y muy parcial, faltaría por ejemplo la parte de cesiones repercutidas en el proceso urbanístico).
Hay un detalle que no he visto comentado en ningún lugar: faltan los profesionales. Un detalle muy significativo. No por el peso que tengan en el precio final(posiblemente estén incluidos en "mano de obra") Más bien, por el nivel de homogeneización y repetición al que estamos llegando en la vivienda. Por la falta de inversión en , en , en final del producto/servicio ofrecido.
En otras economías, los edificios lucen como valor añadido el nombre del estudio/consultora/equipo de su diseño. Aquí estamos aún en un "café para todos" donde se considera a la la leche. En el sentido del café me refiero, entiéndanme. Y nadie pide una "leche excepcional" cuando pide un café con leche. Se da por entendido que es "normal" y repercutida en el precio. Se pida el café que se pida (manchado, cortado...) será la misma leche. No hay una "carta de leches". Hay leche y punto
Para mi, este es un signo más de una valoración simplista del producto/servicio ofrecido. Donde los dos principales parámetros siguen siendo la y la . Y pareciera que los planteamientos, equipamientos y soluciones son solo una consecuencia de los dos indicadores (a mejor ubicación y mayor superficie mejores acabados, sencillo) El resto, a política de mínimos. Incluida la inversión en el diseño.
Entiendo a quien beneficia esta estrategia. Más aún, a quien perjudica: al ciudadano. Por eso apuesto por un sistema de de la calidad más ambicioso: la de la vivienda tiene sentido esté donde esté y tenga el tamaño que tenga. Ganamos todos, estoy convencido: promotores, usuarios y la sociedad en su conjunto.
(Por cierto, me encanta el café. Y entre otros factores, la leche, su índice de grasa y cremosidad son determinantes, pidan calidad en sus cafés y proyectos ambiciosos en sus viviendas)