27/05/2026
No hay nada como el sazón de mamá, y menos con un ingrediente tan nostálgico, tradicional y lleno de identidad como la flor de izote.
Ese toque sutilmente amargo pero delicioso es un verdadero tesoro de nuestra gastronomía. Ya sea que mamá la prepare revuelta con huevo y tomate, en un jugoso recado, en un caldito de gallina, o en esos tamalitos que perfuman toda la casa, el verdadero ingrediente secreto siempre es el amor con el que ella cocina para reunir a la familia.
Esos momentos alrededor de la mesa, disfrutando de un platillo tan nuestro, son los que se quedan grabados para siempre