26/08/2026
Experto en poruerias, cartón de
19 de agosto de 2026
Un ejemplo satírico de cómo los medios de comunicación y la propaganda digital operan bajo lógicas de normalización de la violencia y la falta de ética.
Fernando Cerimedo, consultor digital de ultraderecha, estratega político y fundador de La Derecha Diario.
Su figura se asocia con el manejo de granjas de cuentas automatizadas y estrategias de guerra sucia digital para desestabilizar o golpear a adversarios políticos.
La detención de Cerimedo bajo graves acusaciones que incluyen tramas de corrupción y el haber contratado presuntamente a sicarios para perpetrar el intento de femicidio de su expareja, Nadia Beller.
«El escándalo de Cerimedo pasará pronto. Que los fascistas seamos asesinos y corruptos no es noticia»
Cómo las facciones radicales y sus propios aparatos de difusión intentan restarle importancia a crímenes aberrantes.
La idea de que para estas maquinarias de propaganda, la corrupción y la violencia extrema se normalizan como parte de su operación habitual con tal de mantener vigencia política y control de daños en las redes sociales.
El impacto político que tuvo este acontecimiento en los gobiernos de la región a los que asesoraba.
Los antecedentes del caso judicial en América del Sur
El término «fascismo» se asocia históricamente con regímenes dictatoriales caracterizados por el ejercicio sistemático de la violencia, la represión de los derechos humanos y altos niveles de opacidad institucional que propician la corrupción.
Tanto en la teoría política como en el análisis histórico, la relación entre el fascismo, el as*****to político y las dinámicas de corrupción se manifiesta a través de dinámicas estructurales específicas.
La violencia y los as*****tos de Estado
En los regímenes fascistas clásicos —como la Italia de Benito Mussolini o la Alemania n**i de Adolf Hitler— el uso de la violencia armada y las ejecuciones sumarias no fueron hechos aislados, sino políticas de Estado fundamentales para consolidar el control absoluto.
Un ejemplo histórico es el escándalo del as*****to del diputado socialista Giacomo Matteotti en 1924, cometido por milicias fascistas tras denunciar el fraude electoral de Mussolini.
Lejos de debilitar al régimen, este escándalo fue utilizado para disolver las libertades democráticas e instaurar una dictadura formal.
El mito de la honestidad fascista
El politólogo y filósofo italiano Norberto Bobbio abordó con precisión cómo estos regímenes utilizan la retórica de la limpieza moral como una estrategia de manipulación.
El fascista habla todo el tiempo de corrupción... Acusa, insulta, agrede como si fuera puro y honesto. Pero el fascista es sólo un criminal, un sociópata que persigue una carrera política.
En el poder, no vacila en torturar, violar, robar sus pertenencias, su libertad y sus derechos.
Más que corrupción, el fascista practica la maldad
Mecanismos de corrupción estructural
Aunque los discursos fascistas suelen presentarse como soluciones radicales contra la corrupción de las democracias liberales, la realidad de sus gobiernos demuestra lo contrario debido a tres factores clave.
Ausencia de fiscalización:
Al suprimir la prensa independiente, ilegalizar los partidos de oposición y disolver la separación de poderes, se eliminan por completo los contrapesos que investigan los desvíos de fondos públicos.
Capitalismo de compadrazgo:
Los regímenes fascistas históricamente subordinaron la economía a los intereses del partido, entregando monopolios corporativos y contratos estatales a empresarios leales al régimen a cambio de financiamiento y sumisión política.
Impunidad total
La opacidad de las estructuras totalitarias convierte al Estado en una maquinaria donde el saqueo de recursos económicos y la violación de derechos fundamentales quedan completamente despenalizados para la élite gobernante.