12/07/2026
El biotecnólogo mexicano Adán Ramírez desarrolló biopaneles que producen energía mientras absorben dióxido de carbono del aire.
Estos paneles utilizan microalgas, organismos capaces de absorber CO₂ y liberar oxígeno mediante fotosíntesis. De esta forma, mientras operan, también aprovechan un proceso natural importante para el equilibrio ambiental.
Más que reemplazar a los paneles solares tradicionales, esta tecnología plantea una idea diferente: integrar organismos vivos en fachadas y estructuras urbanas para generar energía de forma modesta, capturar CO₂ y aportar otros beneficios ambientales.
Con un diseño modular y ligero, busca adaptarse a las ciudades, especialmente en lugares donde el espacio es limitado y la calidad del aire representa un desafío.
MIT Technology Review lo reconoció como Inventor del Año 2019 dentro de la lista Innovators Under 35 LATAM.
Por ahora, su capacidad energética sigue siendo limitada. Sin embargo, su interés está en abrir nuevas posibilidades para la arquitectura sustentable y en pensar los edificios como estructuras más activas frente a su entorno.