29/04/2026
A la Virgen María se le representa con una azucena blanca (Lilium candidum) principalmente como símbolo de su pureza, virginidad e inmaculada concepción. El color blanco de sus pétalos representa la ausencia de pecado y la santidad de la Madre de Dios.
Aquí te detallamos las razones principales de este símbolo en la iconografía cristiana:
Símbolo de la Anunciación: Es común ver la azucena en las representaciones de la Anunciación, donde el arcángel Gabriel a menudo sostiene una vara de azucenas, símbolo que ofrece a María al anunciarle que será madre de Jesús.
La "Azucena entre los valles": La asociación proviene en parte del Cantar de los Cantares (2,1) en la Biblia, que dice: "Yo soy la rosa de Sarón, la azucena de los valles".
Pureza Inmaculada: A partir de la Edad Media, la azucena se consolidó como el atributo principal de María, significando que ella permaneció virgen antes, durante y después de la encarnación de su hijo.
Representación de virtudes: Además de la pureza, la azucena simboliza la inocencia, la fragancia de la virtud y la humildad de María.