18/06/2026
Las estrellas no tienen todas el mismo color.
Su color está directamente relacionado con su temperatura superficial y permite clasificarlas en siete tipos principales: O, B, A, F, G, K y M.
Las estrellas azules son las más calientes, superando los 25.000 °C, mientras que las rojas son las más frías, con temperaturas inferiores a 3.500 °C.
Nuestro Sol pertenece a la clase G, una categoría intermedia dentro de esta escala.
Por eso, cuando observas el color de una estrella, también estás observando una pista sobre su temperatura y sus características físicas.
Más caliente → O • B • A • F • G • K • M → Más fría