05/01/2023
Para que disipen la duda, les regalo este muy buen post, para que entiendan las definiciones de uno y el otro, sin ofender a los agraviados que haya.
Barbero, Lambiscón, Lamehuevos, etc...
Nietzsche, en uno de sus geniales y grotescos (en el sentido de ese estilo de arte romano) pensamientos, escribió que los gusanos se enroscan y se encogen para, así, disminuir las posibilidades de ser aplastados. Esta acción que Sí se da en el ser humano, puede agruparse en esas personas que denominamos como un Lamehuevos, Barbero, Lambiscón, Adulador, Lamesuelas, Huelepedos, La*****os... Entre varios más que no mencionare por lo ofensivos que pueden resultar.
Acorde a la RAE, Lambiscón: tr. Hacer o decir con intención lo que se cree que puede agradar a otro. / Persona que se muestra siempre favorable a los intereses de otra por conveniencia.
En el mismo tenor la Academia Mexicana de la Lengua nos dice: Lambiscón: (Del español lambiscar 'lamer aprisa', de lamber) adj., y m. y f. Adulador.
Es decir, que un LAMEHUEVOS es aquel individuo, sea hombre o mujer, que gusta de adular y dejar a un lado sus ideales y personalidad con tal de agradar a alguien superior jerárquicamente, siempre con el fin de crecer con su lamido.
Podríamos decir que no es un pendejo natural, puesto que conlleva intenciones de fondo, más bien es un pendejo por convicción y por conveniencia.
Algo que reconozco es que para ser un lamehuevos se necesita tener algo de astucia, intuición y hasta una capacidad de análisis, pues tiene muchas veces poco tiempo para observar todo el entorno de su objetivo.
Probablemente, mmm.. mejor dicho Estoy seguro de que todos hemos sido lamehuevos alguna vez en nuestras vidas, por ejemplo los niños, ellos son lambiscones por naturaleza, pues son tan transparentes que no saben otra forma de pedir algo más que lambisconeando. U otro ejemplo, cuando llegabas o llegas con tu papá/mamá todo lindo, atento, obediente y servicial y lo primero que te dicen es: ¿Qué quieres?... Y tu así de ¿Pos cómo chingados supo que le iba a pedir algo? Se dan cuenta perfectamente pues la actitud cambia 100% y es OBVIA, esa es una forma de ser lambiscón. Obviamente existen GRADOS de aplicar este adjetivo calificativo, y en la escuela vaya que se pueden observar grados bastante ALTOS.
En el mundo profesional (incluida escuela) y laboral al lamehuevos le va mejor, y no me podrán contradecir, lamentablemente... :/
Un punto importante es no confundir un lamehuevos con un convenenciero o con un patiño, son cosas diferentes:
El convenenciero le da por su lado a su objetivo para que ésta haga lo que el convenenciero quiere; a diferencia del lamehuevos que se sobaja y le encanta. Respecto al patiño, pues es un pendejo que sabe que lo es y saca provecho de ello aunque no le guste, el patiño dentro de su pendejez es hasta cierto punto inteligente, pues sabe que es pendejo y se acepta ante todos. El lamehuevos en cambio nunca aceptara frente a nadie.
En nuestra cultura mexicana, esta genuflexión, vil agachismo, es vista con naturalidad y hasta cierta admiración/envidia. Y no es algo nuevo, ya en 1950, en su Laberinto de la Soledad, Octavio Paz advertía lo siguiente: “El servilismo ante los poderosos... es una de las deplorables consecuencias de esta situación... que el pueblo llama, muy atinadamente, de "lambiscones" (de lamer)”.
En fin, podríamos seguir hablando de los LAMEHUEVOS, yo conozco algunos pero seguro muchos se sentirán identificados u ofendidos y nunca lo admitirán, yo sólo les digo que si les funciona sobajarse y ser vistos como pendejos, putos y lamehuevos está bien, sigan adelante, es muy respetable, lo único que les pido es que piensen, no queremos lamehuevos en este mundo, queremos gente con iniciativa, carácter y trabajadora.
Existe una parábola muy interesante en La Biblia (Mateo 7, 24-27) que cuenta la historia de dos hombres, uno prudente que construyó su casa sobre roca y otro necio que la construyó sobre arena, los que la construyen sobre roca se comparan con los que construyen su carrera sobre los resultados, el esfuerzo y el trabajo honesto, los que la construyen sobre la arena son los que sustentan su carrera profesional con base en las adulaciones ocultando los resultado, trabajando y esforzándose lo menos posible mientras lo que se ve, "la casa", son palabras bonitas, cuando lleguen las olas, todo el cimiento de arena se diluirá, si las olas son muy fuertes tal vez lo que construyeron sobre "roca" pueden perder parte de su casa, pero los cimientos seguirán siendo útiles para reconstruir.
La lambisconería, a la que se refería el Nobel mexicano de las letras hace sesenta y un años, es causa y efecto del desastre nacional. Pero una pregunta será siempre necesaria: ¿Quién es más culpable, el que lame o el lamido?...