23/05/2025
El siguiente texto fue tomado originalmente de la historia de un taxista y modificado como ejemplo para el medio de Rotulistas: Me disponía a buscar un rotulista y encontré un lugar limpio y agradable.
Entré y una persona bien vestida me saludó, “Buen día soy Leonardo” y soy el propietario, mientras guardo esto lea en este cartón, cuál es mi Misión.
Leí la tarjeta:
Misión de Leonardo, dar a mis clientes el mejor servicio de rotulación de la manera más eficiente posible y económica, brindándole un trato amigable.
¡Quedé impactada! el interior del negocio estaba muy diferente al común de este tipo de negocios todo lleno de manchas de pintura donde no sabes si esa mancha está fresca y puedes mancharte. Leonardo me dijo:
- "Le gustaría un café? Tengo café caliente, es una mañana fría."
Bromeando le dije:
- "No, prefiero una gaseosa"
- "No hay problema, tengo una hielera con gaseosas regular, dietética, agua y jugo". También me dijo "Si desea algo de información para leer, tengo nuestro manual de servicio".
Al comenzar, Leonardo me dijo:
- "Esta bien la música que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar algo diferente".
Y como si esto no fuera demasiado, Leonardo me preguntó si la temperatura del aire estaba bien.
Luego me avisó cuál sería la mejor opción del trabajo que necesitaba, de tiempo normal, urgente o extraurgente.
Le pregunté:
-"¿Siempre has atendido a tus clientes así?"
- "No, no siempre. Solamente los últimos años. Mis primeros años rotulando los gasté la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de las personas. Un día escuché a un doctor especialista en desarrollo personal que escribió un libro llamado "Lo que tú eres hace la diferencia." y decía: Si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás.
"DEJA DE QUEJARTE! Sé diferente ¡No seas un pato, sé un ÁGUILA! Los patos sólo hacen ruido y se quejan, las ÁGUILAS se elevan por encima del grupo" .
Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un ÁGUILA.
Miré a otros rotulistas y pintores...sus locales sucios, los rotulistas poco amigables y los clientes descontentos.
Decidí hacer algunos cambios. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios. Mi primer año de ÁGUILA dupliqué mis ingresos. Este año los cuadruplique.
¡Ud. tuvo suerte de entrar hoy a mi negocio y encontrarme!
Ya no estoy esperando clientes. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes. Si yo no puedo, consigo un amigo rotulista ÁGUILA, confiable, para que haga el servicio.
Leonardo era fenomenal, hacía el servicio de una gran empresa en un negocio normal.
Leonardo, el rotulista, decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.
No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, un servidor público, político, ejecutivo, empleado o profesional, o eres un servidor de Dios. Lo importante no es lo que haces sino cómo lo haces, ¡eso es lo que hace la diferencia!
El negocio se llama Leonardo MULTIMAGEM.
Si buscas un servicio confiable busca alguien que sea un ÁGUILA no un pato cualquiera.
Y es el resultado del trabajo realizado durante siete años y hoy es retomado.