19/05/2026
Participé en la convocatoria para desarrollar el cartel del festival itinerante Rock a Pata, celebrado en algunas estaciones del Metro en la Ciudad de México.
El proceso fue transparente: hubo seguimiento, tiempos claros, publicación puntual de resultados y un reconocimiento público para quienes participamos. Parece algo básico, pero no siempre ocurre.
Mi propuesta partió de la comprensión de las bases gracias a mi bagaje como músico y diseñador.
El cartel se fundamenta en un personaje fantástico: una boca gigante con piernas punketas que recorre la ciudad. Desde su interior emerge un vagón del metro en su color naranja particular que simboliza la propagación cultural a través de la música. La pieza plantea el sonido como un grito que invade el espacio público. El personaje, de escala monumental, irrumpe la rutina urbana como una especie de “Godzilla”.
Le hice un guiño a “la boca” de los Rolling Stones, tropicalizada para evitar la cita directa. El resultado general es una pieza con estética noventera tipo esténcil, pensada para funcionar en cualquier formato y reforzar el carácter del evento.
Mi proceso creativo fue híbrido: partí de un boceto sumamente burdo y utilicé IA como herramienta de apoyo para explorar soluciones a partir de referencias propias.
Más allá del resultado, el ejercicio confirmó que la síntesis siempre será poderosa en cualquier proyecto de comunicación gráfica.
El tiempo es diseño.