16/07/2026
A quienes han utilizado sus redes sociales para cuestionar y sabotear mi labor:
Mi nombre es Arturo Salcedo, soy una persona con discapacidad y amputación transfemoral que, ante los retos que la vida me ha puesto, he decidido salir adelante de manera honesta. Mi servicio de traslados se realiza en un vehículo eléctrico limitado a 35 km/h y en distancias que no superan los 2 kilómetros. Esto no es una empresa de transporte masivo; es una alternativa de movilidad local y una fuente de ingresos para sostener a mi familia.
Me resulta triste y decepcionante ver cómo, en lugar de enfocarse en mejorar su propio servicio, algunos sectores del gremio taxista dedican su tiempo a intentar bloquear el sustento de alguien que, por su condición física, no representa una competencia real para ellos.
Atotonilco es nuestra casa. Yo no busco quitarle el trabajo a nadie; busco, al igual que todos, ganarme el pan de cada día con esfuerzo y rectitud. La envidia no debería ser el motor de nuestra comunidad, sino la solidaridad.
Invito a quienes critican a que, en lugar de intentar frenar un proyecto pequeño y honesto, se enfoquen en brindar un mejor servicio a los ciudadanos, que son quienes finalmente eligen y tienen la última palabra.
Seguiré trabajando con lo que tengo, de manera segura y con la frente en alto. A mis clientes y vecinos, gracias por su apoyo y por comprender que cada kilómetro que recorro es un paso adelante para mi familia.