21/07/2025
Si Satanás te puede atraer al pecado con lo que asegura que es un premio digno, te hallas en un grave apuro, pero lo peor está aún por venir. Una vez que te tenga sentado a la mesa, empezará en serio a enseñarte los trucos del oficio. Este jugador diabólico te enseñará a deslizar tus pecados bajo la mesa, diciendo que nadie ni siquiera Dios lo verá. Ha estado enseñando el mismo truco desde Adán, que pensaba esconderse tras una hoja de higuera. ¿Qué hicieron los hermanos de José cuando lo dejaron por mu**to, sino esconder el hecho bajo la túnica ensangrentada? ¿Y cómo respondió la
esposa de Potifar cuando José dio la espalda a su mirada adúltera? Escondió su pecado, de nuevo en la túnica de este, y lo acusó de su propia maldad.
¡Guárdate de hacer juegos arriesgados con Dios! Ninguna túnica cubrirá tu pecado; ninguna mano es lo bastante rápida como para esconderlo bajo la mesa y engañar a la mirada
de Dios. Si no te pide cuentas en esta vida, puedes estar seguro de que le responderás en la eternidad.