07/11/2024
| 🔴Cuando crees que ya lo has intentado todo y nada te ha salido bien, y te sientes sin fuerzas para volver a intentar algo nuevo, una historia como esta puede darte las fuerzas y la esperanza de volver a intentarlo de nuevo.
A un desconocido y anciano Coronel le había pasado lo mismo y a punto de terminar con su vida, pensó en algo, y esto fue:
¿PARA QUÉ SOY BUENO? ¿CUÁLES SON MIS CUALIDADES?
Él había intentado casi todo, pero era bueno cocinando y no lo había intentado. Todos somos realmente buenos en algo y regularmente trabajamos en lo que NO destacamos, así que te dejamos la historia del Coronel, esperando que ojalá te sirva de inspiracion. Compártanla con alguien que podría servirle de inspiracion en un momento difícil o de toma de decisiones.
Cuando tenía 5 años, su padre murió. A los 16 años dejó la escuela. Cuando tenía 17 años, ya había perdido cuatro empleos. A los 18 se casó. Entre los 18 y los 22 años fue conductor de ferrocarril y fue despedido. Se unió al ejército y trabajó en la cocina, pero regresó. Intentó ingresar a la facultad de derecho pero su solicitud fue rechazada.
Entonces, se convirtió en vendedor de una empresa de seguros pero lo despidieron nuevamente. A los 19 años se convirtió en padre. Cuando tenía 20 años, su esposa lo dejó y se llevó a su hija. Empezó a trabajar en un pequeño café como cocinero. Pero nuevamente fue despedido. Intentó en vano escapar con su hija. Logró convencer a su esposa para que regrese a casa.
Posteriormente, pasó la mayor parte de su vida haciendo trabajos ocasionales hasta que a los 65 años se jubiló. La primera pensión que recibió del Gobierno ascendió apenas a 105 dólares. Entonces comprendió que no podía satisfacer las necesidades de su familia con eso.
Decepcionado y disgustado con su fracaso, intentó acabar con su propia existencia, en vano. Una tarde, sentado bajo un árbol, escribió una lista de todo lo que había hecho en su vida. Y se dió cuenta había sido un campo en el que destacó mejor que nadie: LA COCINA y que no lo había explotado.
Entonces, pidió prestados 87 dólares como inversión a un amigo y comenzó a probar distintas recetas para freír pollo, que vendía a sus vecinos en Kentucky, tocando de puerta en puerta.
A los 65 años estaba a punto de terminar todo abruptamente y a los 88 años, el Coronel Harland Sanders, fundador de Kentucky Fried Chicken (KFC), se había convertido en multimillonario.
Nunca es demasiado tarde para empezar tu propia historia. No te compares con los demás. Solo intenta ser una mejor versión de ti mismo cada día.