06/01/2026
Volví de República Dominicana con una certeza que ningún Excel me había dado.
Pasé los últimos días en Santo Domingo frente a salas llenas de odontólogos. No fui a vender nada. Fui a hablar de lo que no nos enseñaron en la facultad ni en ninguna escuela de negocios:
Que un paciente que cruza una frontera por su salud no está comprando un procedimiento. Está comprando no tener que enfrentar solo la decisión más vulnerable de su vida.
Esa es la conversación que tuve, clínica por clínica, médico por médico.
Y me llevo tres aprendizajes de esta gira:
→ El mejor especialista del país no compite contra otro especialista. Compite contra el miedo del paciente a dar el primer paso.
→ Construir alianzas reales no es firmar contratos. Es alinear a personas que entienden que la confianza se gana en el día -30, no en el día 0.
→ La República Dominicana no es “un mercado más”. Es un ecosistema de talento médico de clase mundial que merece ser visto así por el paciente internacional.
Me voy con acuerdos firmados, con aliados que comparten la misma obsesión y con la confirmación de algo que repito hasta el cansancio:
KURBUO no vende destinos médicos. Acompaña a quien decidió no enfrentar su salud solo.
Gracias a cada médico que me abrió las puertas de su clínica y de su tiempo. Esto apenas empieza. 🇩🇴
¿Eres médico o diriges una clínica en RD y quieres hablar de esto? Mi DM está abierto.